Obsolecencia programada
Recoge el título una expresión poco utilizada en la conversación informal, pero muy presente en el día a día de las cosas. Motiva esta nueva entrada, después de un tiempo de ausencia en la blogosfera, que haya de usar el móvil para escribirla porque mi HP integrado, adquirido como lo más innovador en 2012, ha decidido que ya está bien. He venido sorteando su obsolecencia programada, a base de aplicar la voluntad para no dejarme vencer por el designio de los fabricantes y de la sapiencia técnica de Paco, mi proveedor de informática. Me duele, porque su pantalla grande táctil, su silenciosa UC integrada, lo convertía en un versátil smart TV, permitía usarlo como portátil algo pesado y como sobremesa que mantenía, no solo una apariencia avanzada, sino una utilidad práctica que satisfacía mis necesidades.? Para qué cambiarlo? Pues porque su durabilidad excede lo previsto por el fabricante. Me coge este exitus técnico con sendos proyectos a punto de terminar, de temáticas muy ...