En Sevilla, mas cerca del cielo.
En más de una ocasión he mencionado en estas entradas del blog a Manolo Vázquez Montalbán y su novela los Mares del Sur para hacer notar que hay muchas aventuras exóticas que te esperan a la puerta de tu casa. Más de una vez descubro que junto a lo cotidiano convive a mi lado lo misterioso y extraordinario en cuanto consigo atravesar con decisión el velo de la dimensión más conocida y aparente. Y en las últimas tardes/noches calurosas de lo que hemos venido a llamar "veroño", es decir otoño astronómico con temperaturas de verano, lo misterioso y extraordinario lo he encontrado en lugares tantas veces visitados, tan archiconocidos, como la Catedral y la Iglesia del Salvador de mi deambular sevillano en la temprana juventud, los esporádicos retornos de los años de ausencia y el ancla definitiva del final de los noventa. Se han abierto las puertas del conocimiento de estos templos sagrados, que han sido romanos, cristianos, musulmanes y de nuevo cristianos tras la conquista...